Querido Substack: te odio
incongruencias
Escribir y publicar algo sin presión aquí en Substack creo que es imposible. Siempre existe una necesidad alimentada por el propio espacio de que esto sea algo exitoso, que alguien lo encuentre, que alguien lo lea. Un espacio con métricas, estadísticas, seguidores y suscriptores está diseñado para que las personas que formamos parte de él sintamos la necesidad de “crecer”, aunque eso no implique nada en nuestra vida real y simplemente sea acumular números cada vez más grandes y contundentes para sentir que alguien nos escucha, o que importamos.
No tomé la decisión consciente de alejarme de aquí, fue cuestión de un simple cansancio, de que me ocupé haciendo otras cosas que considero “no publicables”, aunque eso no signifique que no sean valiosas, al menos en otros aspectos de mi vida. Soy consciente de lo irónico que puede ser escribir en una plataforma sobre por qué no has vuelto a esa plataforma, que así sigo alimentando el mismo sistema del que me quejo. Pero por eso mismo siento que este es el único lugar donde puedo hacerlo, por eso lo hago, porque creo que tampoco soy la única que se siente así.
Desde que empecé a escribir aquí, intentaba publicar al menos una vez a la semana: ser constante para ser vista. La verdad es que no sé si funcionó, no sé qué tanto alcance “debería tener” lo que escribo, no sé si tengo muchxs suscriptorxs o pocxs. Siento que tengo un tipo de dismorfia numérica, no sé qué es mejor: si tener 20.000 o 1.000 o 150, no sé qué tanto impacto tiene lo que escribo, no sé si lo tiene, no lo sé. Por ahora estoy bien con no saberlo, este espacio es muy extraño para mí, supongo que para todxs es confuso, ¿la satisfacción se debería medir en alcance? No creo, entonces pues qué más da, que esto sea lo que sea, que lo lea quien sea y da igual, pero no: “da igual :(“, sino “¡DA IGUAL!”.
Entonces sí, vayámonos de Substack, toquemos pasto. Dejemos de medir nuestra frustración de forma inversamente proporcional al alcance de un post electrónico. O bueno, no sé, hagan lo que quieran.

